Nos de­ja­ron a Mé­xi­co con­ver­ti­do en ce­men­te­rio

Próxima secretaria de Gobernación • La pacificación del país es dar paz y seguridad a las familias mexicanas.

“México es un cementerio. Esa frase no es mía, es de las madres que buscan a sus hijos y que encuentran y encuentran fosas clandestinas”, dice la ministra en retiro Olga Sánchez Cordero, quien afirma que los dos gobiernos anteriores dejaron 200 mil muertos y más de 40 mil desaparecidos, lo que hace necesario que la nueva administración ponga en marcha una política de pacificación del país.

“Tenemos dos sexenios de muerte, desolación y una ola de violencia imparable. Esto no gusta mucho que se diga, pero solamente con las cifras oficiales tenemos en estos dos sexenios más de 200 mil muertos y más de 40 mil desaparecidos. No sabemos cuántas ejecuciones extrajudiciales, extorsiones, derechos de piso, violaciones, trata y asesinatos de periodistas, el tema es sumamente complicado, muy complejo. Pero de lo que sí estamos ciertos es de que no podemos seguir así, con una política anticrimen y antidrogas que no ha dado otro resultado que más violencia”, argumenta a EL UNIVERSAL la próxima secretaria de Gobernación.

Y explica: “La pacificación del país es la paz y seguridad de cada una de las familias mexicanas”, mediante la recomposición del tejido social.

La ministra Sánchez Cordero agrega que la despenalización del comercio de las drogas, iniciando con la marihuana, es un tema que es analizado y será consultado por el nuevo gobierno, pero asegura que “el objetivo no es despenalizar la droga, el objetivo es la paz; ese es el objetivo, que no se confunda”.

“Estoy consciente de que la expectativa de los que votaron por nosotros, y los que no, es altísima y no hay magia. Hay que avanzar en forma firme, pero va a ser lento”

“Quienes alzan la voz en forma energúmena y dicen: ‘ahora sí vamos a revisar lo que [AMLO] está haciendo’, ¿qué hicieron en los dos sexenios anteriores?”

Todo es ir y venir en las oficinas de la ministra en retiro y próxima secretaria de Gobernación. Olga Sánchez Cordero recibe a activistas, políticos, medios de comunicación y futuros miembros de su equipo de trabajo. Al parecer su agenda es como si ya estuviera al frente de la política interna del país.

Recibe a EL UNIVERSAL en la biblioteca de su oficina, bañada por la luz de dos amplios ventanales que dan a la calle Prado Sur, en la elegante zona capitalina de Lomas de Chapultepec. Al centro de la biblioteca hay una larga mesa de juntas que tiene detrás libreros de piso a techo y de pared a pared, en donde han sido colocadas decenas de reconocimientos dirigidos a quien a partir del 1 de diciembre, asegura, despachará en la calle de Bucareli, donde se encuentra el inmueble conocido como el Palacio de Cobián, sede de la Secretaría de Gobernación desde 1911.

La ministra en retiro toma asiento junto a un busto de Benito Juárez tallado en madera y desde el inicio de la entrevista se muestra indignada por la situación en la que el nuevo gobierno recibirá el país, una situación de violencia extrema que, afirma, ha convertido a México en un cementerio.

¿Qué es pacificar al país, cómo lo harán y cuánto tiempo llevará? —Tenemos dos sexenios de muerte, desolación y una ola de violencia imparable. Esto no gusta mucho que se diga, pero solamente con las cifras oficiales tenemos en estos dos sexenios más de 200 mil muertos y más de 40 mil desaparecidos. No sabemos cuántas ejecuciones extrajudiciales, extorsiones, derechos de piso, violaciones, trata, asesinatos de periodistas. El tema es sumamente complicado, muy, muy complejo, pero de lo que sí estamos ciertos es que no podemos [seguir] así, con una política anticrimen y antidrogas que no ha dado otro resultado que más violencia. Andrés [Manuel López Obrador] tiene dos frases: ‘La violencia no la vamos a combatir con más violencia’ y ‘becarios sí, sicarios no”. En esta línea de pensamiento, la pacificación del país es la paz yla seguridad de cada una de las familias mexicanas.

¿Cómo lo vamos a atender? De muchas maneras, vamos a atender el problema de la pobreza, las causas de ésta y la falta de desarrollo económico en muchas de las regiones. Vamos a trabajar en la recomposición del tejido social.

El diagnóstico es desolador, pero ¿cuál es la prioridad?

—La recuperación de nuestros jóvenes, sin duda. Hoy hay niños de ocho años, de 10 años que se van de halcones; algunos un poquito mayores, de 14 o 16 años, ya están de sicarios. No lo podemos permitir, estamos perdiendo una generación de jóvenes, ya sea por desapariciones o porque están ya dentro del crimen como sicarios, como productores de droga o en el trasiego. Lo que pasa es que en este gobierno ni en el gobierno anterior lo han llamado por su nombre y apellido. Tenemos estos problemas, los estoy visibilizando, [antes] no los visibilizaban.

A ver, ¿quién de los funcionarios de alto nivel o de los secretarios de Estado habla o ha hablado como estoy hablando? ¿Quién lo decía tan abiertamente como lo estoy diciendo yo?

No recuerdo ahora a nadie… —Yo tampoco recuerdo. Y lo estoy diciendo porque no soy yo, son las víctimas, las madres de los desaparecidos, lo dice la gente que está sufriendo constantemente temas en los que el Estado debería haber hecho presencia. [Se asesinaron a] 140, entre candidatos y funcionarios, en un proceso electoral ¿Es normal? ¿Quién hablaba de esto? Simplemente los periódicos, ustedes daban cuenta, bueno, me acuerdo que en un fin de semana, desde jueves, viernes, sábado domingo, uno, otro, otro y otro.

Desde el inicio de la entrevista Olga Sánchez Cordero utiliza un tono firme, pero en sus anteriores palabras deja ver una actitud de molestia e indignación.

¿No será que faltó esto, la indignación, la no aceptación a ese tipo de situaciones por parte del gobierno?

—Bueno, yo no sé qué tipo de respuesta hubo por parte del gobierno, lo único que se dijo, como siempre se dice, fue: ‘Vamos a investigar’. Lo único que yo vi, escuché y leí en los periódicos es que se iba a investigar. Más allá del dicho, no tenemos ningún resultado.

Y lo peor es que se empezó a normalizar el problema, ¿no cree? —A ver, ¿cómo lo vamos a normalizar? ¿Cómo vamos a normalizar que en un proceso electoral hayan perdido la vida tantos candidatos y candidatas? ¿Y el Estado? ¿Qué dicen las instancias? ‘Vamos a investigar’, es todo lo que dicen.

O cómo se pueden normalizar cosas como que aparezcan cuerpos desmembrados…

—¿Cómo se puede normalizar eso? ¿Cómo se puede normalizar que existan cientos de fosas clandestinas en el país? ¿Pues qué México es un cementerio? Pareciera.

Es lo que me dicen las víctimas, o sea, las palabras ‘México es un cementerio’ no son mías, son de las madres que buscan a sus hijos y que encuentran y encuentran fosas clandestinas.

¿Cómo puede empezar a trabajar este gobierno con una población tan herida por este tipo de acontecimientos?

—Ahí está el voto popular. No más corrupción, no más violencia. La genialidad de Andrés Manuel [López Obrador], mantener 30 millones de votantes por los cauces de legalidad para que el primero de julio votaran por su líder y llevarlo a la Presidencia, es una genialidad, 30 millones de gente en el cauce de la legalidad sin que hubiera ninguna situación de conflicto o de movimiento alzado o algo así, todo mundo estaba tranquilo, todo mundo estaba contento.

¿Y como secretaria de Gobernación no le espantará ese apoyo masivo y la esperanza que ese apoyo genera ante una situación tan compleja de resolver? —No es que me espante, tengo una conciencia muy clara de que la expectativa es enorme, hay gente que no votó por Andrés Manuel [López Obrador], sobre todo algunos de mis chats de amigos del Colegio Francés, que alzan la voz de una forma energúmena y dicen: ‘Y ahora sí, vamos a revisar lo que está haciendo’, y ‘Ahora sí vamos a darle marcaje personal’, y ‘Ahora sí no le vamos a pasar nada’. Mi pregunta es: ¿Qué hicieron en las dos administraciones anteriores esta gente que hoy dice que no van más que a cuestionar a Andrés Manuel [López Obrador] en todo?

Yo les digo: ‘¿Y qué hiciste?, ¿qué hiciste antes? Tienen dos sexenios de estar calladas’, les digo, sobre todo a mis amigas del colegio, ‘tienes dos sexenios de haber guardado silencio, de haber sido cómplice por omisión, por no haber levantado la voz y ahora quieres alzar la voz y cuestionar todo, qué bueno que ahora sí, pero a los otros dos, ¿qué les dijiste? ¿Qué les hiciste? ¿Qué les exigiste? ¿Qué marcaje personal les llevaste?’.

Pero la realidad es que tendrán encima no sólo a los críticos, sino a esos 30 millones que simpatizaron y que dieron el voto, es un compromiso importante. —Estoy consciente de que la expectativa de los que votaron por nosotros y de los que no votaron es altísima. Y no hay magia, hay que avanzar en forma firme, pero va a ser lento. Hay que avanzar con la sociedad, pero el gobierno no puede hacer todo, menos un gobierno como el de Andrés Manuel [López Obrador], que quiere una austeridad absolutamente republicana en el sentido de que no va a haber tantos recursos y con los escasos recursos que tenemos para hacer frente a estas situaciones, pues tenemos que manejarlos de manera muy eficiente, muy adecuada.

Regresando al tema de la pacificación hay un punto interesante que se ha tocado, el de la despenalización de las drogas ¿Usted cree que es un camino que puede ayudar a esta pacificación?

—Es un debate que se tiene que abrir, pues ya la despenalizó Canadá, ya la despenalizaron más de la mitad de los estados en Estados Unidos.

Pero estamos hablando de la despenalización de qué drogas, ¿de la marihuana solamente? —Debemos tener una política de drogas integral. En principio avanzar con marihuana, pero tenemos que hacernos llegar de expertos y también de la Organización de las Naciones Unidas en la materia de política de drogas, creo que es importante que vayamos avanzando. Tengo conocimiento de que, por ejemplo, en México hay escasez de productos derivados de la amapola, como lo es la morfina y algunos otros que son para dolor en etapas terminales de cáncer y otras enfermedades. Entonces, si no hay y tenemos amapola, [pero] no hay farmacéuticas que las procesen, pues entonces yo creo que tenemos primero que avanzar en la política integral de droga. Obviamente el tema está en la agenda y está en la consulta.

Pero para entender un poco, ¿hablamos, en principio, de la marihuana y después otras drogas? —En principio de la marihuana…

¿Y después algunas otras? —Y después algunas otras…

Washington ya envió una señal de que ellos no ven muy bien la legalización, la despenalización de las drogas…

—De la amapola, concretamente.

¿Le debería interesar al gobierno mexicano en realidad lo que opine en este tema Washington? —Creo que el debate está abierto, creo que tenemos que avanzar en una política integral regional, inclusive porque Canadá ya lo hizo, Uruguay también, España, Francia, entonces yo creo que también tendremos que ver las experiencias de otros países.

El objetivo no es despenalizar la droga, el objetivo es la paz, ese es el objetivo, que no se confunda, si a través de políticas públicas como ésta, una política diferente de drogas, si a través de atender las causas de pobreza, de inclusión social, de educación, de becarios, en fin, de atención a los jóvenes, podemos empezar a lograr y reconstruir temas presentes, maravilloso (…), pero el objetivo es muy claro: que este país transite hacia la paz, ese es el objetivo.

En la entrevista, que usted puede leer de manera íntegra en eluniversal.mx, Sánchez Cordero asegura que los ministros de la Suprema Corte de Justicia de la Nación deben estar bien pagados y que no existe ningún riesgo de que sus sueldos y prestaciones sean reducidos por el gobierno actual, pues están protegidos por la Constitución.

Asegura que lo dicho por Andrés Manuel López Obrador en torno a la austeridad, sólo abarca a su administración, pero en lo que toca a los otros dos poderes así como a los órganos constitucionalmente, sólo ha hecho una invitación a que se adopten prácticas de austeridad.

Habla también de la multa de 197 millones de pesos impuesta por el Instituto Nacional Electoral a Morena, por presuntas irregularidades en la operación del fideicomiso Por los Demás, destinado a apoyar a los damnificados por el sismo del 19 de septiembre de 2017.

Asegura que esperan que el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación les dé la razón, pero que si no es así, espera que se acate el fallo, y que en ese caso se estaría en derecho de expresar inconformidad, pero que esa expresión no significaría una descalificación del tribunal.

“No lo podemos permitir, estamos perdiendo una generación de jóvenes, ya sea por desapariciones o porque están ya dentro del crimen como sicarios, como productores de droga o en el trasiego”

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