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La plaga de los mirreyes: sabor a impunidad, corrupción e influyentismo en México

Se creen de una estirpe superior, iluminada, y por ello piensan que sus acciones no tienen consecuencias. Viven en la impunidad, son los “mirreyes” mexicanos. Detrás de esta obvia ostentación, más que cuestionable en un país donde casi la mitad de la población es pobre, estos “niños ricos” son además un reflejo del clasista sistema instaurado en México. Los chicos conocidos como Los Porkys de Costa de Oro, el Senador del PVEM, Jorge Emilio González y el nieto del ex Procurador de la República, Jesús Murillo Karam, son algunos ejemplos.

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Botellas de champán que centuplican el raquítico salario mínimo mexicano, coches de lujo impagables para la inmensa mayoría y fastuosas fiestas de las que alardean en redes sociales son el día a día de un puñado de jóvenes de familias adineradas. Foto: Instagram #richkidsofmexicocity

 

Por Martí Quintana

México, 4 abr (EFE).- Botellas de champán que centuplican el raquítico salario mínimo mexicano, coches de lujo impagables para la inmensa mayoría y fastuosas fiestas de las que alardean en redes sociales son el día a día de un puñado de jóvenes de familias adineradas, los “mirreyes”.

Detrás de esta obvia ostentación, más que cuestionable en un país donde casi la mitad de la población es pobre, estos “niños ricos” son además un reflejo del clasista sistema instaurado en el país.

Se creen de una estirpe superior, iluminada, y por ello piensan que sus acciones no tienen consecuencias. Viven en la impunidad.

“El mirrey se asume como un ser humano aparte del resto de los mortales. (…) El mirrey no sería lo que es si se abstuviera de desigualar en el trato que entrega a sus semejantes”, identifica Ricardo Raphael, autor del libro Mirreynato. La otra desigualdad.

La pasada semana saltaron de nuevo todas las alarmas en México al conocerse el caso de Daphne Fernández, una menor del estado de Veracruz que en enero de 2015 fue obligada por cuatro conocidos suyos a subir a un auto, el Mercedes Benz de uno de ellos, para llevarla al domicilio de uno de los agresores y violarla.

Presionados por el padre de la víctima, dos de los jóvenes, universitarios y antiguos alumnos de un colegio privado católico del puerto de Veracruz, pidieron perdón a la muchacha en video, pero ahora niegan haber cometido el crimen.

El hecho está denunciado ante las autoridades desde hace casi un año, pero hasta el momento no se ha celebrado el juicio. El Gobierno de Veracruz ha negado dilación en el caso.

Los chicos, conocidos como Los Porkys de Costa de Oro, formarían parte de un grupo que actúa desde hace años en varios puntos del estado con graves antecedentes como el asesinato de un muchacho de 15 años en una fiesta en 2001.

Sin ir tan lejos, a los cuatro jóvenes implicados en la violación de Daphne se les relaciona con otros delitos como el atropello y muerte de un joven ciclista y la violación y asesinato de Columba Campillo, de 16 años, en mayo de 2015.

Si bien este crimen se adjudicó a una banda de secuestradores, los hermanos de la supuesta autora intelectual del homicidio hicieron pública una carta este domingo donde la desvinculan del suceso.

Los chicos, conocidos como Los Porkys de Costa de Oro, formarían parte de un grupo que actúa desde hace años en varios puntos del estado con graves antecedentes como el asesinato de un muchacho de 15 años en una fiesta en 2001. Foto: Especial

Los chicos, conocidos como Los Porkys de Costa de Oro, formarían parte de un grupo que actúa desde hace años en varios puntos del estado con graves antecedentes como el asesinato de un muchacho de 15 años en una fiesta en 2001. Foto: Especial

Estos casos no son los únicos registrados a lo largo y ancho del territorio mexicano. En su libro, Raphael recoge otros mediáticos eventos.

El Senador Jorge Emilio González, hijo del fundador del Partido Verde Ecologista de México (PVEM), arrastra a sus 43 años un largo historial de presuntos delitos sin sentencia.

Entre ellos, el intento de soborno y falsedad de declaraciones cuando fue interceptado conduciendo borracho, unas imágenes en las que unos sujetos le ofrecían dos millones de dólares a cambio de un permiso de obra o la muerte de una joven búlgara en una vivienda de Cancún del que el apodado “el Niño Verde” era presuntamente dueño.El Senador Jorge Emilio González, hijo del fundador del Partido Verde Ecologista de México (PVEM), arrastra a sus 43 años un largo historial de presuntos delitos sin sentencia. Foto: Cuartoscuro

El Senador Jorge Emilio González, hijo del fundador del Partido Verde Ecologista de México (PVEM), arrastra a sus 43 años un largo historial de presuntos delitos sin sentencia. Foto: Cuartoscuro

Gerardo Saade, de 21 años en 2013 y nieto del entonces Procurador de la República, Jesús Murillo Karam, entró en la vivienda de su ex pareja y la golpeó.

La joven lo publicó en redes sociales, pero no denunció ante las autoridades y el muchacho, aunque se autoinculpó ante la fiscalía del estado de Morelos, salió librado de todo delito.

Estos sucesos son “solo algunos ejemplos de los cientos que todos los años son registrados sin consecuencia por los medios de comunicación, o de los miles que ni siquiera ese privilegio logran”, afirma Raphael en su libro.

La joven lo publicó en redes sociales, pero no denunció ante las autoridades y el muchacho, aunque se autoinculpó ante la fiscalía del estado de Morelos, salió librado de todo delito. Foto: Twitter

La joven lo publicó en redes sociales, pero no denunció ante las autoridades y el muchacho, aunque se autoinculpó ante la Fiscalía del estado de Morelos, salió librado de todo delito. Foto: Twitter @AlexiaImaz

Para el periodista y académico, el “régimen mirreynal” carece de restricciones “personales, sociales y jurídicas” en una época donde “predomina la arbitrariedad de las consecuencias y la selectividad de los castigos”.

La nación ocupa el lugar 58 de los 59 países con mayores niveles de impunidad, según el Índice Global de Impunidad (IGI) de 2016.

“En México solamente se denuncian 7 de cada 100 delitos cometidos”, por lo que la cifra negra (delitos no denunciados) en el país desde 2013 alcanza un porcentaje no menor al 92.8 por ciento, destacó el informe.

Y en este contexto, los mirreyes y las mirreynas siguen siendo tendencia en las redes sociales.

El instagram #richkidsofmexicocity cuenta con 62 mil seguidores y fotos tan significativas como un jaguar encima de un monopatín, presumiblemente la mascota de uno de estos jóvenes, o fajos de billetes bajo el título de “Para ir de compritas”.

Esta frivolidad no es exclusiva de México. Tampoco la sensación de superioridad que acarrea.

Ethan Couch mató en junio de 2013 y con apenas 16 años a cuatro personas en Texas cuando conducía borracho, pero logró evitar la cárcel tras ser diagnosticado con “affluenza”: su vida en el seno de una familia rica había sido tan fácil que no conocía de límites ni consecuencias.

Terminó entre rejas tras saltarse la libertad condicional al aparecer bebiendo en un video y fugarse junto a su madre al balneario mexicano de Puerto Vallarta, donde fue capturado y extraditado.

 

Hinojosa Cantú, el “donador” de la Casa Blanca esconde 100 mdd en negocios fantasmas

Hinojosa Cantú, el “donador” de la Casa Blanca esconde 100 mdd en negocios fantasmas

CIUDAD DE MÉXICO (proceso.com.mx).- En julio pasado, mientras el escándalo de la Casa Blanca de Enrique Peña Nieto y Angélica Rivera seguía generando primeras planas en la prensa, en las oficinas del discreto despacho D’Orleans & Bourbon Associates en Miami y en esta capital, se armó en apenas diez días una compleja estructura de sociedades internacionales a favor de Juan Armando Hinojosa Cantú, el empresario favorito del presidente de México.

El despacho panameño Mossack Fonseca, una de las cinco firmas más grandes del mundo especializada en la creación de empresas offshore, participó en el diseño del entramado internacional que consistió en la creación de sociedades británicas, integradas por fundaciones holandesas y fideicomisos neozelandeses.

su objetivo: gestionar a través de esta red offshore más de 100 millones de dólares en activos financieros que Juan Armando Hinojosa Cantú posee en distintas instituciones bancarias del planeta, y que le darían un rendimiento de cinco por ciento anual.

Los despachos tenían claro que esa cantidad sólo representaba una “pequeña parte” del patrimonio del contratista tamaulipeco, quien construyó la llamada Casa Blanca de la esposa del presidente Enrique Peña Nieto, Angélica Rivera, valuada en siete millones de dólares.

Los operadores financieros consideraban que sería una primera etapa en el camino que, en el futuro, les llevaría a administrar la fortuna de Hinojosa Cantú. Con ello, esperaban poner otro pie en el club exclusivo de los ultrarricos de México.

La fortuna del empresario creció del erario y se disparó desde 2005 al amparo de los gobiernos de Enrique Peña Nieto. En la administración mexiquense y posteriormente en la Presidencia de la República, el actual mandatario otorgó alrededor de 60 mil millones de pesos en contratos de obra pública a las empresas de Hinojosa Cantú –Grupo Higa, Grupo Eolo y Constructora Teya, entre otras—, de acuerdo con investigaciones del reportero Arturo Rodríguez García, publicadas en la ediciones 1984,1985 y 1986 del semanario Proceso.

El nombre de Hinojosa Cantú está escondido en las estructuras que elaboraron esos despachos. Apenas aparecen los nombres de dos ancianas: Dora Patricia Cantú Moreno y María Teresa Cubria Cavazos, –85 y 82 años, respectivamente–. Ambas son originarias de Reynosa, Tamaulipas; la primera es madre de Hinojosa Cantú, y la segunda, su suegra.

En el esquema financiero, el empresario y su esposa “donaron” millones de dólares a las ancianas y los recuperaron a través de un sistema de “restructuración patrimonial”. El dinero proviene de los “ahorros” que el empresario guardó en bancos internacionales a través de empresas fantasmas, a su vez establecidas en paraísos bancarios.

Cuando los empleados de Mossack Fonseca se percataron que Hinojosa Cantú estaba involucrado en el escándalo de la Casa Blanca, pidieron un esclarecimiento a D’Orleans, Bourbon & Associates, en Miami. El despacho respondió que muchos de los periódicos que señalaban la cercanía de su cliente con Peña Nieto “son propiedad de algunos rivales de negocio” de Hinojosa Cantú, como Carlos Slim, y precisó que ése era el caso del New York Times.

 

Lo anterior se desprende de los 11.5 millones de documentos internos del despacho panameño Mossack Fonseca que una fuente anónima proporcionó al diario alemán Süddeutsche Zeitung y que el Consorcio Internacional de Periodistas de Investigación (ICIJ, por sus siglas en inglés) compartió con Proceso y otros 107 medios en el mundo.

Este reportaje forma parte de Panama Papers, la investigación colaborativa global que surgió a raíz de esta filtración, la mayor en la historia del periodismo.

Publicidad negativa

El primero de julio de 2015, Felipe Miguel Fernandes de Matos –asesor del despacho D’Orleans, Bourbon & Associates en Miami– envió un correo “urgente” a Olga Santini, directora de la oficina de Mossack Fonseca en Florida.

“Hemos estado trabajando con el asesor de un cliente de muy alto perfil desde hace tiempo y vemos que se nos va a designar para asistirle en la reestructuración de sus vehículos patrimoniales fuera de su país de residencia”, señaló el asesor en su correo. En piezas adjuntas, envío copias de los pasaportes de Hinojosa Cantú, su esposa María Teresa García Cubría, su madre y sus dos hijas, con la instrucción de mantener los documentos “en la mayor confidencialidad”.

Primer contacto de Fernandes con Mossack Fonseca.

La propuesta de Fernandes a Mossack Fonseca consistía en transferir los activos financieros de seis compañías de Hinojosa Cantú; cuatro en las Islas Vírgenes Británicas y dos en la isla caribeña de Nevis, abiertas por otra firma vendedora de offshore, Trident Trust.

Los destinatarios serían tres fideicomisos establecidos en Nueva Zelanda a nombre de la madre y la suegra del empresario. Luego, estos fideicomisos serían beneficiarios de fundaciones establecidas en Holanda.

Fernandes precisó que las compañías mencionadas poseían portfolios en los bancos JP Morgan, UBS, la Deutsche Bank y Mark&Spencer, por un valor estimado a aproximadamente 100 millones de dólares. Una vez realizada la transferencia de los activos Mossack Fonseca disolvería estas compañías.

 

“Esta es solamente una pequeña parte del portfolio del cliente, y vemos un alto potencial de crecimiento ya que es uno de los hombres de negocios más prominentes de México. Desafortunadamente, debido a su éxito y su alto perfil, cierto número de personas le tiene aversión y por desgracia hay muchísima publicidad negativa alrededor del cliente”, insistió Fernandes.

El 20 de marzo de 2015, Hinojosa Cantú realizó un contrato de donación a favor de su madre. En este documento le transfirió las cuentas de cheques de cinco compañías, Noble Advisors Limited, Notable Worldwide Corp., Afrika Ventures Limited, Cabbits Marketing Limited y Starbright Investments Inc. El mismo día, María Teresa García Cubría firmó un contrato similar en el que se comprometió a “donar” las cuentas de otra compañía, Provance Limited, a su madre María Teresa Cubría Cavazos.Los contratos de donación a favor de la madre y la suegra de Hinojosa Cantú.

Apenas tres días antes de la firma de los contratos de donación, la madre del empresario tamaulipeco cumplió 84 años. Y unos meses atrás, investigaciones periodísticas revelaron que a través de distintas razones sociales, Grupo Higa había construido y financiado la casa de la pareja presidencial en Las Lomas, así como la residencia de Luis Videgaray en un fraccionamiento-club de golf en Malinalco, Estado de México.

El pasado 30 de septiembre, la oficina de Mossack Fonseca en Nueva Zelanda se percató que “los resultados de cumplimiento arrojan información adversa del Sr. Hinojosa relacionados con posibles vínculos y beneficios que recibe del actual presidente de México, Enrique Peña Nieto”. Pidió explicaciones al respecto a Fernandes.

Éste reconoció que “existe efectivamente información adversa con relación al beneficiario en periódicos”, pero precisó de inmediato: “Mucho (sic) de esos periódicos son propiedad de algunos rivales de negocio como es el caso del NY Times de (Carlos) Slim”.

 

Y añadió: “Todas las acusaciones con respecto a cualquier conflicto de interés fueran (sic) investigadas y en el mes pasado (Hinojosa Cantú) fue exonerado por el secretario de la Función Pública de todas esas acusaciones”.“Mucho (sic) de esos periódicos son propiedad de algunos rivales de negocio como es el caso del NY Times de (Carlos) Slim”.

Extrema discreción

Contrario a la mayoría de los despachos de asesoría fiscal, D’Orleans, Bourbon & Associates Group mantiene un perfil de absoluta discreción. No tiene presencia en Internet, y sus documentos internos no indican ninguna dirección fiscal, aunque en su documentación interna, asegura que opera en la Ciudad de México, Ámsterdam, Lisboa, Londres, Miami y Panamá.

D’Orleans, Bourbon & Associates Corporation fue constituida en Panamá el 25 de octubre de 2013 con un capital de 10 mil dólares. Su acta constitutiva, cuya copia obtuvo Proceso, establece sus fines y objetivos, los cuales abarcan cualquier negocio imaginable.

Según el documento, la empresa se dedica a llevar a cabo el negocio del financiamiento e inversiones “en todas sus ramas”, a gestionar la distribución de “cualquier producto o mercancía” –como materias primas, bienes y productos “de cualquier naturaleza”–, así como a “cualquier clase de tráfico internacional de lícito comercio”, “celebrar contratos de toda clase, para cualquier fin lícito”, “continuar su existencia en otro país” y “llevar a cabo en general cualesquiera otros negocios lícitos”.

En México, Rodrigo de Santiago Padilla, de 30 años de edad, representa a D’Orleans, Bourbon & Associates y a sus clientes; entre ellos a los familiares de Hinojosa Cantú.

Sin embargo, el despacho no se encuentra registrado como tal en el país. Opera a través de otra empresa mexicana, Finalmex, SA de CV, SOFOM, ENR –cuyo nombre comercial es Facifin–, instalado en el séptimo piso de una torre corporativa ubicada en el número 12 de la Avenida Patriotismo, en la Colonia Hipódromo Condesa.La sede D’Orleans, Bourbon & Associates en la CDMX. Foto: Google Maps y Jorge Carrasco

El pasado miércoles 9 de marzo, Proceso y la organización periodística estadounidense Mc Clatchy visitó el despacho en búsqueda del asesor. Su secretaria, nerviosa ante las preguntas de los periodistas, aseveró que éste no se encontraba. En la puerta de vidrio del despacho lucen los escudos de D’Orleans, Bourbon & Associates –un grifón sentado– y de Facifin. La oficina es pequeña: consiste en dos salas de juntas con amplias ventanas que ofrecen un panorama sobre la ciudad. Los relojes colgados a las paredes de la sala de espera indican la hora en Londres, Singapur y Nueva York.

Finalmex se encuentra registrada en el Registro Público de la Propiedad y de Comercio del Distrito Federal con el número de folio mercantil 465589. De acuerdo con el documento, cuya copia obtuvo Proceso, la empresa fue constituida el 5 de diciembre de 2011 por el fiscalista Sinuhé Reyes Sánchez, quien aparece también como administrador único.

El 25 de marzo de 2015, la empresa llevó a cabo una asamblea general extraordinaria en la que realizó cambios en su estructura: a partir de esa fecha, Rodrigo de Santiago Padilla y Filipe Miguel Fernandes de Matos fueron nombrados como respectivos secretario y consejero de la empresa. En los documentos internos de Mossack Fonseca, ambos se presentan como asesores de D’Orleans, Bourbon & Associates.La incorporación de Fernandes y De Santiago a Finalmex. Foto: Procesofoto

Sinuhé Reyes Sánchez es profesor de derecho fiscal y administrativo en la UNAM, la Universidad Panamericana y la Barra Nacional de Abogados –de la que es también abogado general–. Además, es director de la firma “Reyes y Asociados Fiscalistas, S.C.”, donde ofrece servicios de asesoría fiscal y administrativa.

 

En dos cartas de recomendación, fechadas el 25 de marzo de 2015 y apostilladas por Reyes & Abogados Fiscalistas S.C., Reyes Sánchez aseveró que Dora Patricia Moreno Cantú y María Teresa Cubria Cavazos han sido clientes de su despacho desde 2013 y que ambas “han manejado siempre sus negocios de manera satisfactoria”. Asimismo, Reyes Sánchez certificó la autenticidad de los documentos de la familia de Hinojosa Cantú que fueron utilizados para armar las estructuras.

Fernandes envió otras dos cartas de recomendación de la madre y la suegra de Hinojosa Cantú, fechadas el 15 de marzo de 2015 por XRV Management, un despacho de asesores de inversiones asentado en las Islas Caimán.

Según los documentos internos, Fernandes opera desde Miami. En un correo electrónico, fechado el pasado 10 de julio, afirmó que el despacho trabaja con Hinojosa Cantú desde hace más de cuatro años, y en el verano pasado tuvo la oportunidad de “tomar parte importante de su planeamiento patrimonial”. En un primer tiempo, Fernandes trató de armar las estructuras con Overseas Management Limited (OMC), un despacho rival de Mossack Fonseca, pero por alguna razón el proceso se alargó y Fernandes “se molestó”.

Por ello buscó al despacho panameño de último momento, con toda la documentación lista e insistió en la emergencia de concluir la operación, pues no podía perder a un cliente tan importante como Hinojosa Cantú.

“Estamos bajo mucha presión para tener todo listo a la brevedad ya que es una oportunidad única para agregar este cliente a nuestro porfolio, el cual es muy importante no solo desde el punto de vista de negocio (…) pero también del punto de vista estratégico, que este señor conoce a muchos UHNWI en México”, planteó Fernandes en un correo.

En la jerga financiera, se bautiza UHNWI –el acrónimo inglés de Individuo de Fortuna Neta Ultra Elevada– a una persona cuyos activos líquidos rebasan los 30 millones de dólares, sin incluir los bienes personales, la residencia principal ni las piezas de colección.

Junto con el correo que envió ese día, Fernandes proporcionó dos cartas de recomendación a favor de Hinojosa Cantú, emitidas por los bancos J.P. Morgan y Morgan Stanley; un documento “conoce-tu-cliente” elaborado por su despacho –en el cual enumeró las empresas del tamaulipeco y los contratos más relevantes que obtuvieron en el Estado de México y a nivel federal–; comprobantes de domicilio del empresario –en unpenthouse exclusivo que domina el club de golf de Santa Fe–, de su esposa y de su madre; así como presentaciones básicas de las estructuras propuestas.La carta de recomendación emitida por el banco J.P. Morgan.

Según ese documento, además de las seis compañías conocidas del Grupo Higa en México –Eolo, Constructora Teya, Mezcla Asfáltica de Calidad, Impresión Publicitaria, Bienes Raíces H&IG e IGSA– es dueño de Consorcio IGSA Medical del Perú, que tiene la exclusividad para tratar a pacientes renales en 8 provincias de ese país por 30 años. Respecto a los principales contratos, refiere las obras del Estado de México.

En la copia del pasaporte de Hinojosa Cantú sólo aparece la primera hoja, porque “el cliente no quiere detallar todos los países que visitó y las fechas por temas de confidencialidad”, subrayó Fernandes posteriormente.

Proceso envió cuestionarios a Reyes Sánchez y Fernandes y dejó varios recados a Santiago de Padilla. Hasta el pasado viernes, ninguno de los tres había respondido. También buscó al departamento de Comunicación del Grupo Higa, sin obtener respuesta.

Junto con el grupo de prensa estadunidense McClatchy –el cual edita entre otros el Miami Herald–, Proceso preguntó a la Presidencia de la República cuál era el estado actual de la relación personal y profesional entre Peña Nieto e Hinojosa Cantú.

Paulo Carreño King, responsable de la Marca País y Medios Internacionales de Los Pinos, respondió que “como lo ha dicho el mismo Presidente de la República en varias ocasiones,  ‘El presidente de México no tiene amigos; el único compromiso personal que tiene es con México y los mexicanos y está dedicado a la tarea de servir a México de tiempo completo’”.

El titular de la oficina, que Peña Nieto creó por decreto el 30 de abril de 2015 para mejorar la imagen de su gobierno mexicano al internacional, aseveró que “en la Presidencia no tenemos la base de datos de la relación contractual de los prestadores de servicios y contratistas del Estado de México y/o la Secretaría de Comunicaciones y Transportes”.

 

Tras aseverar que el asunto de Hinojosa Cantú era “ya un poco añejo”, Carreño King remitió a la investigación que realizó la Secretaría de la Función Pública (SFP) sobre el caso.

Maquinaria global

Al recibir el primer correo electrónico, el 1 de julio, la maquinaria global de Mossack Fonseca arrancó; y durante los siguientes quince días el caso de Hinojosa Cantú no dejó de dar vueltas al mundo, atravesando los husos horarios de Miami, Panamá, Nueva Zelanda y Londres para cumplir con los tiempos del cliente en México.

El 10 de julio, Mossack Fonseca le dio luz verde a Fernandes para iniciar la operación y, apenas diez días después, los despachos habían armado las tres estructuras: Huanca Invesments LLP, Khuno Investments LLP y Huiracocha Invesments LLP, tres sociedades de responsabilidad limitada (LLP, por sus siglas en inglés) que el despacho panameño incorporó los 16 y 20 de julio pasados en Cardiff, Gales.

El domicilio de las tres sociedades está registrado en una oficina de Mossack Fonseca en la pequeña ciudad de Hitchin, ubicada a unos 60 kilómetros de Londres en la campiña inglesa.

Sus “socios” respectivos son tres fundaciones holandesas –Stichting Huanca Management, Stichting Khuno Management y Stichting Huiracocha Management–, las cuales poseen el 0.001% de las sociedades británicas; y tres fideicomisos neozelandeses –Huanca Trust, Khuno Trust y Huiracocha Trust–, que tienen el 99.999% restantes.Una de las estructuras patrimoniales de Hinojosa Cantú.

Mossack Fonseca incorporó los tres fideicomisos neozelandeses a través de Orion Trust (New Zealand) Limited, su fiduciario en Nueva Zelanda. Dora Patricia Cantú Moreno es fideicomitente de Huanca Trust y Khuno Trust; y María Teresa Cubría Cavazos lo es de Huiracocha Trust.

El despacho de consultores Bentleys, en Auckland, opera Orion Trust (New Zealand) Limited. Sus tres directores actuales son Giselle Yajaira Ocampo Fonseca, Rey Franklin Taylor King –ambos de nacionalidad panameña y empleados de Mossack Fonseca– y Roger John Thomson, co-fundador de Bentleys.

Según las actas notariales holandesas, las tres fundaciones fueron constituidas el 17 de abril de 2015 por la empresa SPDF Management BV, cuyas oficinas se encuentran en Schiphol-Rijk, un parque industrial ubicado en la periferia de Ámsterdam.

Así, fueron los representantes de las fundaciones holandesas y los empleados de Mossack Fonseca en el fideicomiso neozelandés quienes firmaron los documentos de incorporación de las sociedades LLP. Gracias a ello, el nombre de Hinojosa Cantú no aparece en los registros públicos de las sociedades, aunque éstas controlan millones de dólares de su fortuna personal.Las sedes de las fundaciones holandesas, los trust neozelandeses y las empresas británicas. Fotos: Google Maps

Regalo a sí mismo

En un primer momento, el 10 de julio, Fernandes pidió a Mossack Fonseca que incorporara solamente los fideicomisos Huanca Trust y Khuno Trust. Ambos tienen como fideicomitente a Dora Patricia Moreno Cantú, pero Hinojosa Cantú aparece como su “beneficiario final”. María Teresa García Cubria –su esposa– es la segunda beneficiaria y las dos hijas de la pareja (María Fernanda y María Teresa Hinojosa García) son las terceras beneficiarias.

Para cumplir con las normas internacionales de lucha contra el lavado de dinero y otras acciones ilícitas, los despachos y otros actores del sistema offshore deben cumplir con la “debida diligencia”, la cual consiste en conocer la identidad y la actividad de sus clientes, el origen de los fondos y las acciones que realizarán las estructuras que incorporan.Los pasaportes de la esposa y la madre de Hinojosa Cantú. Fotos: Especial

En el cuestionario de “debida diligencia” de los fideicomisos, el fiduciario neozelandés indicó como origen de los fondos: “Regalo del hijo Juan Armando Hinojosa Cantú”. En otras palabras, el empresario “regaló” millones de dólares de activos financieros a su mamá y los recuperó posteriormente a través del fideicomiso. El pasado 30 de septiembre, Fernandes afirmó que estos fondos “son ahorros provenientes de varios negocios que tienen y son compañías patrimoniales”.

De acuerdo con el cuestionario, los fideicomisos tienen tres objetivos: “protección de bienes”, “planeación de sucesión familiar”, así como “confidencialidad y privacidad”.

 

En el documento, se planteó que “cada fideicomiso tendrá propiedad de 99.99% de una LLP en Gran Bretaña. Después de su incorporación, la LLP recibirá fondos adicionales para liquidar, actualmente retenidos en compañías en las Islas Vírgenes Británicas y Nevis que han sido donadas a la fideicomitente”.

Asimismo, el documento anticipó que “el administrador de bienes invertirá en un portfolio de distintos instrumentos financieros con un retorno esperado de aproximadamente 5%”. Partiendo de los 100 millones de dólares que evocó Fernandes en su primer correo, los fideicomisos generarían una ganancia total de cinco millones de dólares cada año.Extracto del cuestionario de debida diligencia.

El pasado 15 de julio, las primeras dos estructuras todavía no estaban terminadas cuando Fernandes envió otro correo a los agentes de Mossack Fonseca. Ahí señaló su intención de “continuar con el proceso de restructuración de las entidades patrimoniales de este cliente”, a través de la incorporación de una tercera estructura, llamada Huiracocha.

Los despachos utilizaron el mismo esquema, pero en lugar de Moreno Cantú, colocaron a María Teresa Cubria Cavazos como fideicomitente de Huiracocha Trust, y cambiaron la orden de los beneficiarios: María Teresa García Cubría quedó como beneficiaria principal e Hinojosa Cantú en segundo lugar. Asimismo, en el apartado sobre el origen del dinero, quedó: “regalo de la hija María Teresa García Cubría”.

El 30 de septiembre, Fernandes informó a Mossack Fonseca que los tres fideicomisos invertirían “más o menos 50 millones de dólares” y, el 2 de diciembre siguiente, planteó que tenía dos nuevos fideicomisos “pendientes” por armar después de los primeros pagos.

Según las facturas proporcionadas, el despacho panameño cobró 9 mil 720 dólares a D’Orleans, Bourbon & Associates para la incorporación de los fideicomisos.

Las cláusulas de Mossack Fonseca definen como “Persona Políticamente Expuesta” (PEP, por sus siglas en inglés) a los jefes de Estado, ministros, políticos de alto rango, jueces, embajadores, gobernadores de bancos centrales, altos mandos del ejército o personas relacionadas con empresas paraestatales, así como sus familiares. Un PEP requiere una investigación más profunda sobre el origen de su dinero y un monitoreo de las actividades de sus instrumentos financieros.

Pero también consideran como PEP a cualquier persona que, “de acuerdo con la información pública o de fácil acceso”, tiene “cualquier relación cercana” con las personas mencionadas anteriormente.

Menos de un año previo al establecimiento de los fideicomisos estallaron los escándalos de la Casa Blanca y de la residencia de Malinalco, los cuales generaron numerosos reportajes yartículos periodísticos en la prensa nacional e internacional sobre los vínculos de amistad entre Hinojosa Cantú y Enrique Peña Nieto. Aun así, en los documentos se afirma que ninguno de los beneficiarios entra en la categoría de PEP, por lo que siguió con el plan de ayudar a Hinojosa Cantú a movilizar millones de dólares.La definición de "PEP" según Mossack Fonseca.

La definición de “PEP” según Mossack Fonseca.

“El alcalde me dijo que le diera un susto a la reportera porque le echaba mucha tierra”

La agresión a la reportera Karla Silva. Foto: Tomada de Facebook

La agresión a la reportera Karla Silva. Foto: Tomada de Facebook

 

IRAPUATO, Gto., (apro).- “El alcalde me estuvo presionando por más de dos meses para que le diera un susto a la reportera Karla Silva porque le estaba echando tierra a sus notas…yo me hice el loco, yo no quería hacer eso”, fue la declaración efectuada por el exdirector de Seguridad Pública de Silao, Nicasio Aguirre Guerrero, “El Nikki”, ante el juez de control de oralidad penal.

No obstante, el juez José Luis Argüello Uribe determinó vincularlo a proceso para someterlo a juicio, lo que podría ser en conjunto con el propio ex alcalde priista Enrique Benjamín Solís Arzola.

Argüello dijo haber escuchado de la Fiscalía suficientes datos de prueba para vincularlo como instigador –misma acusación contra el exalcalde- de la agresión a la reportera del periódico El Heraldo.

“Hay una doble instigación porque la encomienda viene primero de una alta autoridad; quien incitó a otro (Nicasio) para realizar a su vez la encomienda dirigida a acallar la actividad de una periodista”, concluyó el juez, al ordenar que el ex director de Seguridad silaoense permanezca recluido en el Cereso durante el tiempo que dure el proceso.

En la larga audiencia efectuada en las salas de oralidad penal –de las 8 de la mañana a las 9 de la noche- la fiscal Yolanda Domínguez retomó toda la relación de hechos antes, durante y después de la agresión a la reportera Karla Silva Guerrero y a su compañera Adriana Elizabeth Palacios, el 4 de septiembre del 2014.

Datos de prueba consistentes en testimonios, videos, dictámenes periciales y otros, señalaron a Nicasio Aguirre como instigador del ataque a la reportera, por órdenes del entonces presidente municipal.

Para ello, de acuerdo con los datos, Aguirre contrató a Luis Gerardo Hernández Valdenegro, José Samuel Ornelas y Osvaldo Valero Garnica. Les ofreció pagarles 5 mil pesos a cada uno e instruyó a su coordinador operativo, Jorge Alejandro Fonseca Durán, para que éste los trasladara, primero a identificar a la periodista a la que “iban a dar un susto” y posteriormente, a consumar la agresión el 4 de septiembre de 2014.

De acuerdo con lo expuesto por la fiscal, fue Nicasio Aguirre quien ordenó dar “guantadas y patadas” a Karla, amenazarla claramente con “bajarle a sus notas” y les dio libertad de robarse lo que quisieran de la oficina de El Heraldo, una vez que cumplieran.

A ello se prestó el coordinador operativo de la Policía, Jorge Alejandro Fonseca, –según declaración de uno de los tres hombres contratados- porque éste quería quedar bien con el alcalde “pues se quería quedar con el puesto de Nicasio”.

Inesperadamente, una vez que la fiscal concluyó con su exposición al imputar los cargos de instigador en los delitos de lesiones y robo calificados y amenazas, fue el propio exjefe policíaco Nicasio Aguirre quien pidió al juez José Luis Argüello tomar la palabra para hacer una declaración:

“Todo lo que pasó fue por órdenes del alcalde, que me estuvo presionando por más de dos meses para darle un susto a la periodista. Yo me hice el loco un tiempo, pero él seguía insistiendo. ¿Qué pasó? Le dije que yo no conocía a nadie que hiciera esas cosas, no quería porque no quería problemas. Tres semanas antes de los hechos me volvió a hablar, me dijo ¿qué pasó? Le dije: es que yo no conozco a nadie, licenciado. Me dijo: dile a Jorge (Fonseca Durán, quien era su subalterno como coordinador operativo de la Policía), él conoce a mucha gente mañosa. Ah, está bien, yo le digo…”.

Según Aguirre, el exalcalde Solís le insistió nuevamente y él le reiteró que no conocía a alguien para “ese trabajo”, y posteriormente “supe por El Pelón (Fonseca Durán) que él se hizo cargo…”.

En ese momento en el estrado, Nicasio Aguirre –exagente de la Policía Ministerial por 9 años- aceptó que la fiscal Yolanda Domínguez lo interrogara, y así se desahogó el intercambio ante el juez de oralidad y las propias víctimas Karla Silva y Adriana Elizabeth Palacios:

–¿A qué alcalde se refiere cuando dice que lo estuvo presionando por más de 2 meses?
Al ex presidente Enrique Benjamín Solís Arzola.

–¿Dónde y de qué forma lo estuvo presionando?
Cuando le pasaba las novedades de los días o cuando tenía contacto con él por algún evento o algo.

–¿En qué era en lo que insistía el alcalde?
Que le diera un susto a la reportera.

–Cuando hablaba de que le diera un susto a la reportera, ¿qué debemos entender?
No sé, un susto. Yo no le ponía mucha atención porque yo no quería hacer eso.

–Cuando dice que no quería problemas, ¿a qué se refiere?
Me refería a que me costó mucho trabajo llegar allí. Yo quería seguir preparándome, no quería problemas legales con nada

–¿Por qué quería el alcalde que le diera un susto a la reportera?
Me comentó que porque le estaba echando mucha tierra, muchas notas en contra de él.

–¿Cómo le dijo o cómo supo usted que le echaba mucha tierra en sus notas?
En una ocasión que fui a su oficina me enseñó unos papeles, al parecer una nota, me dijo: ‘mira’. Yo nada más la vi, no leí nada.

–¿El Pelón y usted hablaron con el presidente?
Nunca hablamos con el presidente. El Pelón y yo nunca hablamos con el presidente, él escuchó por radio.

–¿El presidente le entregó notas periodísticas de Karla?
No.

–Cuando refiere que es una periodista a la que hay que golpear, ¿a quién se refiere?
A la señorita Karla

–¿De qué periódico?
El heraldo.

–Dice usted que por las cargas de trabajo que tenía a diario se olvidó de la plática…
No hice mucho caso de lo que él me mencionaba y por la cargas de trabajo no le di mucha importancia

–¿Conoce a Luis Gerardo (Hernández Valdenegro)?
De vista nada más.

–Le presentó a Luis Gerardo al Pelón?
No.

–Dice que supo cuando ya habían pasado las cosas. ¿Cómo se enteró?
Yo estaba comiendo cuando me dijeron lo que había pasado.

–¿Cuándo?
El día que pasó. No recuerdo.

–Qué hizo usted?
Deje de comer y me salí. Le hablé a mi escolta. Yo nunca salía solo

–¿Qué hizo después?
Salí a la calle.

–¿Se encontró con El pelón?
No, escuché todo por radio.

–¿Qué pasó cuando se reunió con El Pelón?
Me dijo: ‘ya pasó todo’. Pero yo ya había escuchado todo por radio.

–¿Usted Le prometió a Luis Gerardo el pago?
En ningún momento.

–¿Usted Le entregó a Luis Gerardo el dinero?
No.

–Solamente para que nos quede muy claro, ¿de qué manera es que el señor Jorge Alejandro y usted platicaron sobre este evento que le pasó a la reportera?
Ah, pues yo ya le había comentado como unas tres semanas antes, le dije: ‘mira, el presidente me está ordenando esto desde hace más de meses, pero yo me he hecho el loco’. Le dije, ‘mira, ¿cómo ves?’. Y después le digo de esa reunión que estábamos en la oficina viendo lo de un operativo y yo le puse el altavoz. Yo le había dicho: dice él que tú conoces gente mañosa, yo no conozco a nadie.
Y luego, ya con las cargas de trabajo, ya ni atención le puse.

–¿Es cierto que (el alcalde) también le pidió que le diera un susto a Claudia Vélez?
Sí.

–¿Cuándo le pidió eso?
Unos meses atrás.

–¿Usted lo hizo?
No.

–¿Por qué dice usted que fue Jorge Alejandro el que se hizo cargo de todo?
Porque él se puso de acuerdo.

–¿Cómo supo?
Porque él me dijo.

–¿Cuándo le dijo?
En los días que me dijo.

–¿Cuándo?
Después de que le dije: ‘no, pues tú ve’. Él después me dijo: ‘no, mira, ya hablé con él’.

EL BONO DE MARCHA…

 

EL BONO DE MARCHA…

 

Por: José Ángel Solorio Martínez

Buena parte de la clase política tamaulipeca, se vislumbra claramente degradada. En el PRI, los más distinguidos especímenes de esa pléyade pútrida, son obviamente los ex gobernadores Tomas Yarrington y Eugenio Hernández. No es una exageración, afirmar que estos dos actores de la política regional serán recordados puntualmente por muchas generaciones venideras debido a sus evidentes excesos con los dineros públicos.
Las oposiciones, también tienen lo suyo.
Uno de los más significativos prohombres que ha vivido con el cuento opositor es Gustavo Cárdenas Gutiérrez. Pasó sin pudor y sin recato, por el PRI, el PAN, y más recientemente –indudablemente que no será el último- el partido Movimiento Ciudadano (MC). Ha ocupado un sinfín de cargos públicos y a su paso por ellos, los frutos dejados fueron tan vacíos e infértiles que es una verdadera pena recordarlos.
No hizo una sola acción para recordar.
Sin duda es de los servidores públicos tamaulipecos, el campeón de la ineficiencia y la ineficacia.
Ha sido dos veces candidato a gobernador.
Y de ambas, ha sacado raja: se especula que en la última,-contra Eugenio Hernández Flores-, obtuvo por dejarse caer y tácitamente levantar la mano del victorense, 50 millones de pesos.
Hoy va por el MC, por la gubernatura.
Y lo que ello conlleva, según su visión mercantil de la política.
Eso no es lo peor.
Lo más deplorable de su antiética postura, es que ahora arrastre a la actividad política con perspectiva empresarial, a su familia. En un afán, realmente incomprensible –para la lógica política- ha postulado como candidata a la alcaldía de Ciudad Victoria, Tamaulipas a su esposa.
Se entiende que la estrategia, más que de Gustavo, es de sus nuevos socios.
La dama es una persona respetable.
Mujer ejemplar.
Sólo que la política, y más la tamaulipeca, es un foso de tiburones.
¿Tenía caso exponerla?..
¿Qué busca Gustavo con esa desesperada maniobra?..
Pensando como el candidato a la gubernatura del MC –se ve agotado y cansado, políticamente; lo que hace presumir que es su última aventura-, seguramente, va por su bono de marcha…

2 de abril de 2005 Muere Juan Pablo II

HOY EN LA HISTORIA



Muere Juan Pablo II
2 de abril de 2005

MUERE JUAN PABLO II

SEMINARISTA CLANDESTINO BAJO EL NAZISMO Y OBISPO LUCHADOR CONTRA EL COMUNISMO, WOJTILA FUE EL PAPA MÁS INNOVADOR Y MEDIÁTICO DEL SIGLO XX

Tal día como hoy del año 2005 murió en el Vaticano Juan Pablo II. La noticia, aunque largamente esperada, causó una gran impresión. Su pontificado había transitado desde la sorpresa al ser elegido en 1978 como primer papa no italiano en 456 años hasta una aquilatada presencia mediática, religiosa y política en el mundo de finales del siglo XX. Realizó 104 giras internacionales en 130 países, había jugado un papel fundamental en la caída del telón de acero y su apuesta por el ecumenismo le había acercado a religiones de todo el mundo. Pero sus últimos meses se vieron marcados por un gran deterioro físico, fruto de las secuelas que habían ido dejando en su salud un atentado en 1981, una operación de cáncer en 1992, el parkinson y los problemas de movilidad. Tras su muerte tres millones de peregrinos acudieron a Roma para las exequias fúnebres.


Nacimiento de Émile Zola
2 de abril de 1840

NACIMIENTO DE ÉMILE ZOLA

EL PADRE DEL NATURALISMO ES UNO DE LOS NOVELISTAS MÁS GRANDES DE LA LITERATURA FRANCESA Y UNIVERSAL

Émile Zola nació el 2 de abril de 1840 en Paris. Fue el creador del naturalismo, estilo nacido de su voluntad de aplicar el rigor científico a la novela y que originó una corriente artística que influiría en todas las literaturas europeas. Comenzó su carrera literaria durante el II Imperio, régimen por el que sentía una gran aversión. Durante la III República maduró su estilo al tiempo que abordaba el proyecto de trazar un ambicioso fresco literario de la sociedad del momento en un ciclo de novelas. Cultivó brillantemente el periodismo, destacando durante el Affaire Dreyfus, cuando publicó un artículo (el célebre J’Accuse…) denunciando el montaje tramado contra el acusado y defendiéndole como una causa de justicia, lo que le valió una condena por difamación y le llevó al exilio durante dos años en Londres.

Argentina invade las Malvinas
2 de abril de 1982

ARGENTINA INVADE LAS MALVINAS

FUE EL ORIGEN DE UNA GUERRA CON GRAN BRETAÑA QUE RESULTÓ CONTRAPRODUCENTE PARA EL PAÍS SUDAMERICANO

Tal día como hoy del año 1982 el general Leopoldo Fortunato Galtieri, presidente de facto de Argentina durante la dictadura militar, dio la orden al ejército para que ocupase las islas Malvinas, un archipiélago del Atlántico sur a cuatrocientas millas del país austral que llevaba 149 años bajo soberanía británica. El objetivo de los militares argentinos era de despertar una oleada de fervor nacionalista que tapase la delicadísima situación interna del país, meta que consiguieron en un principio. Pero la respuesta del gobierno británico, presidido entonces por Margaret Thatcher, fue contundente. Comenzó así una guerra de 74 días que acabó con la derrota de Argentina y la permanencia de las Malvinas bajo jurisdicción británica.

 

 

Riña en penal de Ciudad Victoria deja dos muertos

 

Las instalaciones del Centro de Ejecución de Sanciones penitenciaria fueron resguardadas por elementos de Fuerza Tamaulipas, Policía Federal, Secretaría de la Defensa Nacional

Penal de Cd. Victoria

Una riña entre reos al interior del Centro de Ejecución de Sanciones (CEDES) de esta ciudad capital arrojó un saldo de dos internos muertos y uno más lesionado, la tarde de este viernes 1 de abril.

El exterior de las instalaciones de la penitenciaria fueron resguardadas por elementos de Fuerza Tamaulipas, Policía Federal,  Secretaría de la Defensa Nacional, mientras que al interior el personal de custodia y seguridad interna se hizo cargo de los hechos.

En este momento ya se reporta que las autoridades tomaron el control del Cedes y todo se encuentra bajo control.

Apenas el pasado 16 de febrero se registró una riña entre internos de esta misma penitenciaria, y dejó un saldo de seis reos lesionados.

La exposición “Yo, el Rey”

Monarquismo mexicano

“México nunca se consolará suficiente de no haber sido una monarquía”. La frase que Octavio Paz me confió, casi en secreto, alguna vez, resonó en mi memoria mientras recorría pausadamente, con inagotable asombro, la exposición “Yo, el Rey” en el Munal. Sus palabras tenían un dejo de melancolía, la convicción de una posible pero malograda historia imperial.

Todo el peso de la tradición monárquica se me vino encima desde la primera sala: el imponente trono, vacío de presencia corporal (nunca un monarca español visitó sus reinos de ultramar) pero lleno de una presencia política y religiosa que atravesó tres siglos, perduró a lo largo del turbulento siglo XIX y el revolucionario siglo XX, hasta llegar al siglo XXI, extrañamente transformada en sus contenidos pero no en su esencia: la nostalgia de un poder terrenal y espiritual absoluto.

Esta misma fijación con el poder impide valorar zonas creativas de la vida mexicana, como la cultura y las artes. “Yo, el Rey” es una muestra de excelencia, entre muchas. Su concepción implicó la colaboración de decenas de museos, instituciones, colecciones privadas, para integrar un viaje a través de cinco siglos que sorprende, ante todo, por su variedad: tapices, óleos, medallas, estatuas, grabados, documentos (ejecutorias, cartas), joyería de toda índole, esculturas, bocetos arquitectónicos, biombos, vestidos. El recorrido es notable, por su claridad narrativa: los avatares de la efigie real, las imágenes militares y religiosas de la monarquía y, finalmente, la supervivencia de esa tradición en los infaustos imperios de Iturbide y Maximiliano.

La monarquía buscó espejos mitológicos e históricos que la reflejaran: Hércules cargando al mundo en sus hombros, arcos triunfales de la antigua Roma, obeliscos egipcios. Pero en México su dominación debía confrontar otro pasado no menos ilustre. Quizá la pintura más sobrecogedora de la muestra es un retrato de Moctezuma vencido, infinitamente sombrío, idéntico al que narran las crónicas de Fray Diego Durán. Ha depuesto su espada y su corona, tiene la mirada perdida y humillada, la piel cetrina, y casi implora la muerte. Pero lo extraordinario es el hallazgo en el mismo lienzo (con las modernas técnicas de rayos X) de una pintura que la precedía: es Moctezuma también, coronado y armado, altivo y orgulloso, con la cabeza erguida. El pintor desechó la primera y plasmó la segunda: en ese tránsito contó la historia de la Conquista.

Las sorpresas son incesantes. Un inmenso biombo recrea con graciosas escenas y refranes la entrada del monarca a una ciudad. Una sucesión de retratos que comienzan con los severos Reyes Católicos y siguen con las figuras de Carlos V y Felipe II, recorren la dinastía de los Habsburgo y los Borbones. Unas encantadoras pinturas “enconchadas” narran con brillo, inocencia y vivacidad (casi con humor) el encuentro entre Cortés y Moctezuma. En la galería real resalta, por su inocultable aflicción moral y deformidad física, el último Habsburgo, Carlos II, “el Hechizado”. Junto a él, como su antípoda, resplandece Carlos III, el gran reformador borbón. No faltan imágenes de Carlos IV (y hasta el modelo original de nuestro infortunado “El Caballito”). Pero el lugar de honor lo tiene Fernando VII orondo, vano, vasto de carnes y corto de carácter, pintado hacia el año de su restauración (1815) en un campamento imaginario por el irónico pincel de Goya.

La sección dedicada a la misión religiosa de la monarquía contiene una prodigiosa madera dorada y policromada de Santiago Matamoros y varias evocaciones de San Hipólito mártir, dos santos de la Reconquista que inspiraron la gesta de Cortés. Una alegoría ordenada por las autoridades indígenas de Ecatepec en 1809, en la que estas aparecen junto a sus pares españolas mostrando su lealtad al monarca depuesto. Me pareció ver en ella la estampa final del virreinato.

Aunque conozco la historia de su caída, me sorprendió la mirada triste de Iturbide y su esposa Ana Huarte, como el primer adiós del alma criolla. Y de la rica colección de imágenes y objetos del Segundo Imperio me conmovió un retrato de Carlota, atribuido a Santiago Rebull. Hay un fondo de angustia en esos ojos. El fusilamiento de Maximiliano está representado en tres óleos, uno de ellos parecería pintado por Hermenegildo Bustos. Fue el último monarca mexicano: lo seguirían muchos monarcas con ropajes republicanos. A la salida pensé: no comparto el desconsuelo monárquico de México pero ahora lo entiendo un poco mejor.

Así es como se hackea una elección

Andrés Sepúlveda afirma haber alterado campañas electorales durante ocho años dentro de Latinoamérica.

Nota del editor: Este texto aparecerá en la versión impresa de la revista semanal Bloomberg Businessweek del 4 de abril.

Justo antes de la medianoche Enrique Peña Nieto anunció su victoria como el nuevo presidente electo de México. Peña Nieto era abogado y millonario, proveniente de una familia de alcaldes y gobernadores. Su esposa era actriz de telenovelas. Lucía radiante mientras era cubierto de confeti rojo, verde y blanco en la sede central del Partido Revolucionario Institucional (PRI), el cual había gobernado por más de 70 años antes de ser destronado en el 2000.

Al devolver el poder al PRI en aquella noche de julio de 2012 Peña Nieto prometió disminuir la violencia ligada al narcotráfico, luchar contra la corrupción y dar inicio a una era más transparente en la política mexicana.

A tres mil 200 kilómetros de distancia, en un departamento en el lujoso barrio de Chicó Navarra en Bogotá, Andrés Sepúlveda estaba sentado frente a seis pantallas de computadoras.

Sepúlveda es colombiano, de complexión robusta, con cabeza rapada, barba y un tatuaje de un código QR con una clave de cifrado en la parte de atrás de su cabeza. En su nuca están escritas los términos “</head>” y “<body>”, una encima de la otra, en una oscura alusión a la codificación.

Sepúlveda observaba una transmisión en vivo de la celebración de la victoria de Peña Nieto, a la espera de un comunicado oficial sobre los resultados.

Cuando Peña Nieto ganó, Sepúlveda comenzó a destruir evidencia. Perforó memorias USB, discos duros y teléfonos móviles, calcinó sus circuitos en un microondas y luego los hizo pedazos con un martillo. Trituró documentos y los tiró por el excusado, y borró servidores alquilados de forma anónima en Rusia y Ucrania mediante el uso de Bitcoins. Desbarataba la historia secreta de una de las campañas más sucias de Latinoamérica en los últimos años.

Sepúlveda, de 31 años, dice haber viajado durante ocho años a través del continente manipulando las principales campañas políticas. Con un presupuesto de 600 mil dólares, el trabajo realizado para la campaña de Peña Nieto fue por lejos el más complejo. Encabezó un equipo de seis hackers que robaron estrategias de campaña, manipularon redes sociales para crear falso entusiasmo y escarnio e instaló spyware en sedes de campaña de la oposición, todo con el fin de ayudar a Peña Nieto, candidato de centro derecha, a obtener una victoria. En aquella noche de julio, destapó botella tras botella de cerveza Colón Negra a modo de celebración. Como de costumbre en una noche de elecciones, estaba solo.

La carrera de Sepúlveda comenzó en 2005, y sus primeros trabajos fueron menores, consistían principalmente en modificar sitios web de campañas y violar bases de datos de opositores con información sobre sus donantes.

Con el pasar de los años reunió equipos que espiaban, robaban y difamaban en representación de campañas presidenciales dentro de Latinoamérica. Sus servicios no eran baratos, pero el espectro era amplio. Por 12 mil dólares al mes, un cliente contrataba a un equipo que podía hackear teléfonos inteligentes, falsificar y clonar sitios web y enviar correos electrónicos y mensajes de textos masivos. El paquete prémium, a un costo de 20 mil dólares mensuales, también incluía una amplia gama de intercepción digital, ataque, decodificación y defensa.

Los trabajos eran cuidadosamente blanqueados a través de múltiples intermediarios y asesores. Sepúlveda señala que es posible que muchos de los candidatos que ayudó no estuvieran al tanto de su función. Sólo conoció a unos pocos.

Sus equipos trabajaron en elecciones presidenciales en Nicaragua, Panamá, Honduras, El Salvador, Colombia, México, Costa Rica, Guatemala y Venezuela. Las campañas mencionadas en esta historia fueron contactadas a través de ex y actuales voceros; ninguna, salvo el PRI de México y el Partido de Avanzada Nacional de Guatemala, quiso hacer declaraciones.

De niño, fue testigo de la violencia de las guerrillas marxistas de Colombia. De adulto se unió a la derecha que emergía en Latinoamérica. Creía que sus actividades como hacker no eran más diabólicas que las tácticas de aquellos a quienes se oponía, como Hugo Chávez y Daniel Ortega.

Muchos de los esfuerzos de Sepúlveda no rindieron frutos, pero tiene suficientes victorias como para decir que ha influenciado la dirección política de América Latina moderna tanto como cualquier otra persona en el siglo XXI. “Mi trabajo era hacer acciones de guerra sucia y operaciones psicológicas, propaganda negra, rumores, en fin, toda la parte oscura de la política que nadie sabe que existe pero que todos ven”, dice sentado en una pequeña mesa de plástico en un patio exterior ubicado en lo profundo de las oficinas sumamente resguardadas de la Fiscalía General de Colombia. Actualmente, cumple una condena de 10 años por los delitos de uso de software malicioso, conspirar para delinquir, violación de datos y espionaje conectados al hackeo de las elecciones de Colombia de 2014. Accedió a contar su versión completa de los hechos por primera vez con la esperanza de convencer al público de que se ha rehabilitado y obtener respaldo para la reducción de su condena.

Generalmente, señala, estaba en la nómina de Juan José Rendón, un asesor político que reside en Miami y que ha sido catalogado como el Karl Rove de Latinoamérica. Rendón niega haber utilizado a Sepúlveda para cualquier acto ilegal y refuta de forma categórica la versión que Sepúlveda entregó a Bloomberg Businessweek sobre su relación, pero admite conocerlo y haberlo contratado para el diseño de sitios webs. “Si hablé con él puede haber sido una o dos veces, en una sesión grupal sobre eso, sobre el sitio web”, declara. “En ningún caso hago cosas ilegales. Hay campañas negativas. No les gusta, de acuerdo. Pero si es legal lo haré. No soy un santo, pero tampoco soy un criminal” (Destaca que pese a todos los enemigos que ha acumulado con el transcurso de los años debido a su trabajo en campañas, nunca se ha visto enfrentado a ningún cargo criminal). A pesar de que la política de Sepúlveda era destruir todos los datos al culminar un trabajo, dejó algunos documentos con miembros de su equipo de hackers y otros personas de confianza a modo de “póliza de seguro” secreta.

Sepúlveda proporcionó a Bloomberg Businessweek correos electrónicos que según él muestran conversaciones entre él, Rendón, y la consultora de Rendón acerca del hackeo y el progreso de ciberataques relacionados a campañas. Rendón señala que los correos electrónicos son falsos. Un análisis llevado a cabo por una empresa de seguridad informática independiente demostró que un muestreo de los correos electrónicos que examinaron parecen ser auténticos. Algunas de las descripciones de Sepúlveda sobre sus actividades concuerdan con relatos publicados de eventos durante varias campañas electorales, pero otros detalles no pudieron ser verificados de forma independiente. Una persona que trabajó en la campaña en México y que pidió mantener su nombre en reserva por temor a su seguridad, confirmó en gran parte la versión de Sepúlveda sobre su función y la de Rendón en dicha elección.

Sepúlveda dice que en España le ofrecieron varios trabajos políticos que habría rechazado por estar demasiado ocupado. Al preguntarle si la campaña presidencial en Estados Unidos está siendo alterada, su respuesta es inequívoca. “Estoy cien por ciento seguro de que lo está”, afirma.

Sepúlveda creció en medio de la pobreza en Bucaramanga, ocho horas al norte de Bogotá en auto. Su madre era secretaria. Su padre era activista y ayudaba a agricultores a buscar mejores productos para cultivar que la coca, por lo que la familia se mudó constantemente debido a las amenazas de muerte de narcotraficantes. Sus padres se divorciaron y a los 15 años, tras reprobar en la escuela, se mudó con su padre a Bogotá y utilizó una computadora por primera vez. Más tarde se inscribió en una escuela local de tecnología y a través de un amigo que conoció ahí aprendió a programar.

Portada de la revista

Andrés Sepúlveda (Bloomberg)

En 2005, el hermano mayor de Sepúlveda, publicista, ayudaba en las campañas parlamentarias de un partido alineado con el entonces presidente de Colombia Álvaro Uribe. Uribe era uno de los héroes de sus hermanos, un aliado de Estados Unidos que fortaleció al ejército para luchar contra las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC). Durante una visita a la sede del partido, Sepúlveda sacó su computadora portátil y comenzó a analizar la red inalámbrica del recinto. Con facilidad interceptó la computadora de Rendón, el estratega del partido, y descargó la agenda de Uribe y sus próximos discursos. Sepúlveda señala que Rendón se puso furioso y lo contrató ahí mismo. Rendón dice que esto nunca ocurrió.

Durante décadas, las elecciones en Latinoamérica fueron manipuladas y no ganadas, y los métodos eran bastante directos. Los encargados locales de adulterar elecciones repartían desde pequeños electrodomésticos a dinero en efectivo a cambio de votos. Sin embargo, en la década de 1990 las reformas electorales se extendieron por la región. Los votantes recibieron tarjetas de identificación imposibles de falsificar y entidades apartidistas se hicieron cargo de las elecciones en varios países. La campaña electoral moderna, o al menos una versión con la cual Norteamérica estaba familiarizada, había llegado a Latinoamérica.

Rendón ya había lanzado una exitosa carrera que según sus críticos, y más de una demanda, estaba basada en el uso de trucos sucios y la divulgación de rumores. (En 2014, Carlos Mauricio Funes, el entonces presidente de El Salvador, acusó a Rendón de orquestar campañas de guerra sucia dentro de Latinoamérica. Rendón lo demandó en Florida por difamación, pero la corte desestimó el caso señalando que no se podía demandar a Funes por sus actos oficiales). Hijo de activistas a favor de la democracia, estudió psicología y trabajó en publicidad antes de asesorar a candidatos presidenciales en su país natal, Venezuela. Después de acusar en 2004 al entonces presidente Hugo Chávez de fraude electoral, dejó el país y nunca regresó.

Sepúlveda dice que su primer trabajo como hacker consistió en infiltrar el sitio web de un rival de Uribe, robar una base de dato de correos electrónicos y enviar correos masivos a los usuarios con información falsa. Recibió 15 mil dólares en efectivo por un mes de trabajo, cinco veces más de lo que ganaba en su trabajo anterior como diseñador de sitios web.

Rendón, que era dueño de una flota de automóviles de lujo, usaba relojes ostentosos y gastaba miles de dólares en trajes a medida, deslumbró a Sepúlveda. Al igual que Sepúlveda, Rendón era un perfeccionista. Esperaba que sus empleados llegaran a trabajar temprano y se fueran tarde. “Era muy joven, hacía lo que me gustaba, me pagaban bien y viajaba, era el trabajo perfecto”. Pero más que cualquier otra cosa, sus políticas de derecha coincidían. Sepúlveda señala que veía a Rendón como un genio y mentor. Budista devoto y practicante de artes marciales, según su propio sitio web, Rendón cultivaba una imagen de misterio y peligro, vistiendo solo ropa negra en público e incluso utilizando de vez en cuando la vestimenta de un samurái. En su sitio web se denomina el estratega político “mejor pagado, más temido y también el más solicitado y eficiente”. Sepúlveda sería en parte responsable de aquello.

Rendón, indica Sepúlveda, se dio cuenta de que los hackers podían integrarse completamente en una operación política moderna, llevando a cabo ataques publicitarios, investigando a la oposición y hallando maneras de suprimir la participación de un adversario. En cuanto a Sepúlveda, su aporte era entender que los votantes confiaban más en lo que creían eran manifestaciones espontáneas de personas reales en redes sociales que en los expertos que aparecían en televisión o periódicos. Sabía que era posible falsificar cuentas y crear tendencias en redes sociales, todo a un precio relativamente bajo. Creó un software, llamado ahora Depredador de Redes Sociales, para administrar y dirigir un ejército virtual de cuentas falsas de Twitter. El software le permitía cambiar rápidamente nombres, fotos de perfil y biografías para adaptarse a cualquier circunstancia. Con el transcurso del tiempo descubrió que manipular la opinión pública era tan fácil como mover las piezas en una tablero de ajedrez, o en sus palabras, “pero también cuando me di cuenta que las personas creen más lo que dice internet que a la realidad, descubrí que ‘tenía el poder’ de hacer creer a la gente casi cualquier cosa”.

Según Sepúlveda, recibía su sueldo en efectivo, la mitad por adelantado. Cuando viajaba empleaba un pasaporte falso y se hospedaba solo en un hotel, lejos de los miembros de la campaña. Nadie podía ingresar a su habitación con un teléfono inteligente o cámara fotográfica.

La mayoría de los trabajos eran acordados en persona. Rendón entregaba a Sepúlveda una hoja con nombres de objetivos, correos electrónicos y teléfonos. Sepúlveda llevaba la hoja a su hotel, ingresaba los datos en un archivo encriptado y luego quemaba el papel o lo tiraba por el excusado. Si Rendón necesitaba enviar un correo electrónico, empleaba lenguaje codificado. “Dar caricias” significaba atacar; “escuchar música” significaba interceptar las llamadas telefónicas de un objetivo.

Rendón y Sepúlveda procuraron no ser vistos juntos. Se comunicaban a través de teléfonos encriptados que reemplazaban cada dos meses. Sepúlveda señala que enviaba informes de avance diarios y reportes de inteligencia desde cuentas de correo electrónico desechable a un intermediario en la firma de consultoría de Rendón.

Cada trabajo culminaba con una secuencia de destrucción específica, codificada por colores. El día de las elecciones, Sepúlveda destruía todos los datos clasificados como “rojos”. Aquellos eran archivos que podían enviarlo a prisión a él y a quienes hubiesen estado en contacto con ellos: llamadas telefónicas y correos electrónicos interceptados, listas de víctimas de piratería informática e informes confidenciales que preparaba para las campañas. Todos los teléfonos, discos duros, memorias USB y servidores informáticos eran destruidos físicamente. La información “amarilla” menos sensible -agendas de viaje, planillas salariales, planes de recaudación de fondos- se guardaba en un dispositivo de memoria encriptado que se le entregaba a las campañas para una revisión final. Una semana después, también sería destruido.

Para la mayoría de los trabajos, Sepúlveda reunía a un equipo y operaba desde casas y departamentos alquilados en Bogotá. Tenía un grupo de siete a 15 hackers que iban rotando y que provenían de distintas partes de Latinoamérica, aprovechando las diferentes especialidades de la región. En su opinión, lo brasileños desarrollan el mejor malware. Los venezolanos y ecuatorianos son expertos en escanear sistemas y software para detectar vulnerabilidades. Los argentinos son artistas cuando se trata de interceptar teléfonos celulares. Los mexicanos son en su mayoría hackers expertos pero hablan demasiado. Sepúlveda sólo acudía a ellos en emergencias.

 El tatuaje de Sepúlveda

Andrés Sepúlveda (Bloomberg)

Estos trabajos demoraban desde un par de días a varios meses. En Honduras, Sepúlveda defendió el sistema computacional y comunicacional del candidato presidencial Porfirio Lobo Sosa de hackers empleados por sus opositores. En Guatemala, interceptó digitalmente datos de seis personajes del ámbito de la política y los negocios y dice que entregó la información a Rendón en memorias USB encriptadas que dejaba en puntos de entrega secretos. (Sepúlveda dice que este fue un trabajo pequeño para un cliente de Rendón ligado al derechista Partido de Avanzada Nacional (PAN). El PAN señala que nunca contrató a Rendón y dice no estar al tanto de ninguna de las actividades que relata Sepúlveda). En Nicaragua en 2011, Sepúlveda atacó a Ortega, quien se presentaba a su tercer período presidencial. En una de las pocas ocasiones en las que trabajó para otro cliente y no para Rendón, infiltró la cuenta de correo electrónico de Rosario Murillo, esposa de Ortega y principal vocera de comunicación del gobierno, y robó un caudal de secretos personales y gubernamentales.

En Venezuela en 2012, impulsado por su aversión a Chávez, el equipo dejó de lado su precaución habitual. Durante la campaña de Chávez para postularse a un cuarto período presidencial, Sepúlveda publicó un video de YouTube anónimo en el que hurgaba en el correo electrónico de una de las personas más poderosas de Venezuela, Diosdado Cabello, en ese entonces presidente de la Asamblea Nacional. También salió de su estrecho círculo de hackers de confianza y movilizó a Anonymous, el grupo de hackers activistas, para atacar el sitio web de Chávez.

Tras el ataque de Sepúlveda a la cuenta de Twitter de Cabello, Rendón lo habría felicitado. “Eres noticia :)” escribió en un correo electrónico el 9 de septiembre de 2012 junto a un enlace a la historia sobre la falla de seguridad. Sepúlveda proporcionó pantallazos de decenas de correos electrónicos y varios de los correos originales escritos en jerga hacker (“Owned!”, decía un correo, haciendo referencia al hecho de haber comprometido la seguridad de un sistema), que muestran que durante noviembre de 2011 y septiembre de 2012 Sepúlveda envió largas listas de sitios gubernamentales que había infiltrado para varias campañas a un alto miembro de la empresa de asesoría de Rendón. Dos semanas antes de la elección presidencial en Venezuela, Sepúlveda envió pantallazos mostrando cómo había infiltrado el sitio web de Chávez y cómo podía activarlo y desactivarlo a voluntad.

Chávez ganó las elecciones pero murió de cáncer cinco meses después, lo que llevó a realizar una elección extraordinaria en la que Nicolás Maduro fue electo presidente. Un día antes de que Maduro proclamara su victoria, Sepúlveda hackeó su cuenta de Twitter y publicó denuncias de fraude electoral. El gobierno Venezolano culpó a “hackeos conspiradores del exterior” y deshabilitó internet en todo el país durante 20 minutos.

En México, el dominio técnico de Sepúlveda y la gran visión de una máquina política despiadada de Rendón confluyeron plenamente, impulsados por los vastos recursos del PRI. Los años bajo el gobierno del presidente Felipe Calderón y el Partido Acción Nacional (PAN) se vieron plagados por una devastadora guerra contra los cárteles de las drogas, lo que hizo que secuestros, asesinatos en la vía pública y decapitaciones fuesen actos comunes. A medida que se aproximaba el 2012, el PRI ofreció el entusiasmo juvenil de Peña Nieto, quien recién había terminado su período como gobernador.

A Sepúlveda no le agradaba la idea de trabajar en México, un país peligroso para involucrarse en el ámbito público. Pero Rendón lo convenció para realizar viajes breves desde el 2008 y volando frecuentemente en su avión privado. Durante un trabajo en Tabasco, en la sofocante costa del Golfo de México, Sepúlveda hackeó a un jefe político que resultó tener conexiones con un cartel de drogas. Luego que el equipo de seguridad de Rendón tuvo conocimiento de un plan para asesinar a Sepúlveda, éste pasó la noche en una camioneta blindada Suburban antes de regresar a Ciudad de México.

En la práctica, México cuenta con tres principales partidos políticos y Peña Nieto enfrentaba tanto a oponentes de derecha como de izquierda. Por la derecha, el PAN había nominado a Josefina Vázquez Mota, la primera candidata del partido a presidenta. Por la izquierda, el Partido de la Revolución Democrática (PRD), eligió a Andrés Manuel López Obrador, ex jefe de Gobierno del Distrito Federal.

Las primeras encuestas le daban 20 puntos de ventaja a Peña Nieto, pero sus partidarios no correrían riesgos. El equipo de Sepúlveda instaló malware en enrutadores en el comando del candidato del PRD, lo que le permitió interceptar los teléfonos y computadoras de cualquier persona que utilizara la red, incluyendo al candidato. Realizó acciones similares contra Vázquez Mota del PAN. Cuando los equipos de los candidatos preparaban discursos políticos, Sepúlveda tenía acceso a la información tan pronto como los dedos de quien escribía el discurso tocaban el teclado. Sepúlveda tenía conocimiento de las futuras reuniones y programas de campaña antes que los propios miembros de cada equipo.

El dinero no era problema. En una ocasión Sepúlveda gastó 50 mil dólares en software ruso de alta gama que rápidamente interceptaba teléfonos Apple, BlackBerry y Android. También gastó una importante suma en los mejores perfiles falsos de Twitter, perfiles que habían sido mantenidos al menos un año lo que les daba algo de credibilidad.

Sepúlveda administraba miles de perfiles falsos de este tipo y usaba las cuentas para hacer que la discusión girara en torno a temas como el plan de Peña Nieto para poner fin a la violencia relacionada con el tráfico de drogas, inundando las redes sociales con opiniones que usuarios reales replicarían. Para tareas menos matizadas, contaba con un ejército de más de 30 mil cuentas automatizadas de Twitter que realizaban publicaciones para generar tendencias en la red social. Una de las tendencias en redes sociales a las que dio inicio sembró el pánico al sugerir que mientras más subía López Obrador en las encuestas, más caería el peso. Sepúlveda sabía que lo relativo a la moneda era una gran vulnerabilidad. Lo había leído en una de las notas internas del personal de campaña del propio candidato.

Sepúlveda y su equipo proveían casi cualquier cosa que las artes digitales oscuras podían ofrecer a la campaña de Peña Nieto o a importantes aliados locales. Durante la noche electoral, hizo que computadoras llamaran a miles de votantes en el estratégico y competido estado de Jalisco, a las 3:00 am, con mensajes pregrabados. Las llamadas parecían provenir de la campaña del popular candidato a gobernador de izquierda Enrique Alfaro Ramírez. Esto enfadó a los votantes —esa era la idea— y Alfaro perdió por un estrecho margen. En otra contienda por el gobierno, Sepúlveda creó cuentas falsas en Facebook de hombres homosexuales que decían apoyar a un candidato católico conservador que representaba al PAN, maniobra diseñada para alienar a sus seguidores. “Siempre sospeché que había algo raro”, señaló el candidato Gerardo Priego al enterarse de cómo el equipo de Sepúlveda manipuló las redes sociales en la campaña.

En mayo, Peña Nieto visitó la Universidad Iberoamericana de Ciudad de México y fue bombardeado con consignas y abucheado por los estudiantes. El desconcertado candidato se retiró junto a sus guardaespaldas a un edificio contiguo, y según algunas publicaciones en medios sociales se escondió en un baño. Las imágenes fueron un desastre. López Obrador repuntó.

El PRI logró recuperarse luego que uno de los asesores de López Obrador fue grabado pidiéndole a un empresario seis millones de dólares para financiar la campaña de su candidato, que estaba corta de fondos, lo que presuntamente habría violado las leyes mexicanas. Pese a que el hacker dice desconocer el origen de esa grabación en particular, Sepúlveda y su equipo habían interceptado las comunicaciones del asesor Luis Costa Bonino durante meses. (El 2 de febrero de 2012, Rendón le envío tres direcciones de correos electrónicos y un número de celular de Costa Bonino en un correo titulado “Trabajo”). El equipo de Sepúlveda deshabilitó el sitio web personal del asesor y dirigió a periodistas a un sitio clonado. Ahí publicaron lo que parecía ser una extensa defensa escrita por Costa Bonino, que sutilmente planteaba dudas sobre si sus raíces uruguayas violaban las restricciones de México sobre la participación de extranjeros en elecciones. Costa Bonino abandonó la campaña pocos días después. Recientemente señaló que sabía que estaba siendo espiado, solo que no sabía cómo. Son gajes del oficio en Latinoamérica: “Tener un teléfono hackeado por la oposición no es una gran novedad. De hecho, cuando hago campaña, parto del supuesto de que todo lo que hable por teléfono va a ser escuchado por los adversarios”.

La oficina de prensa de Peña Nieto declinó hacer comentarios. Un vocero del PRI dijo que el partido no tiene conocimiento alguno de que Rendón hubiese prestado servicios para la campaña de Peña Nieto o cualquier otra campaña del PRI. Rendón afirma que ha trabajado a nombre de candidatos del PRI en México durante 16 años, desde agosto de 2000 hasta la fecha.

En 2012, el presidente colombiano Juan Manuel Santos, sucesor de Uribe, inesperadamente dio inicio a las conversaciones de paz con las FARC, con la esperanza de poner fin a una guerra de 50 años. Furioso, Uribe, cuyo padre fue asesinado por guerrilleros de la FARC, formó un partido y respaldó a un candidato independiente, Óscar Iván Zuluaga, quien se oponía al diálogo.

Rendón, que trabajaba para Santos, quería que Sepúlveda fuera parte de su equipo, pero este último lo rechazó. Consideró que la disposición de Rendón para trabajar con un candidato que apoyaba un acuerdo de paz con las FARC era una traición y sospechaba que el asesor estaba dejando que el dinero fuera más fuerte que sus principios. Sepúlveda señala que la ideología era su principal motivación, luego venía el dinero, y si su fin hubiera sido enriquecerse, podría haber ganado mucho más hackeando sistemas financieros en vez de elecciones. Por primera vez, decidió oponerse a su mentor.

Sepúlveda se sumó al equipo de la oposición y le reportaba directamente al jefe de campaña de Zuluaga, Luis Alfonso Hoyos. (Zuluaga niega conocimiento alguno del hackeo; Hoyos no pudo ser contactado para dar comentarios). Sepúlveda señala que juntos elaboraron un plan para desacreditar al presidente al mostrar que las guerrillas seguían dedicadas al narcotráfico y la violencia, pese a que hablaban de un acuerdo de paz. Transcurridos algunos meses, Sepúlveda había hackeado los teléfonos y cuentas de correos electrónicos de más de 100 militantes, entre ellos el líder de las FARC Rodrigo Londoño, también conocido como Timochenko. Tras elaborar un grueso archivo sobre las FARC, que incluía evidencia sobre cómo el grupo suprimía los votos de campesinos en zonas rurales, Sepúlveda accedió a acompañar a Hoyos a los estudios de un programa de noticias de TV en Bogotá y presentar la evidencia.

Juan José Rendón

Juan José Rendón (Bloomberg)

Quizás no fue muy astuto trabajar de forma tan obstinada y pública en contra de un partido en el poder. Un mes después, Sepúlveda fumaba un cigarillo en la terraza de su oficina en Bogotá cuando vio acercarse una caravana de vehículos policiales. Cuarenta agentes del Cuerpo Técnico de Investigación de la Fiscalía de Colombia vestidos de negro allanaron su oficina y lo arrestaron. Sepúlveda dice que su descuido en la estación de TV fue lo que condujo a su arresto. Cree que alguien lo delató. En tribunales, usó un chaleco antibalas y estuvo rodeado de guardias. En la parte trasera del tribunal hombres sostenían fotografías de sus familiares y pasaban sus dedos sobre sus gargantas, simulando cortar sus cuellos, o ponían sus manos sobres sus bocas dando a entender que debían mantener silencio o atenerse a las consecuencias. Abandonado por sus antiguos aliados, terminó por declararse culpable de espionaje, hackeo y otros crímenes a cambio de una sentencia de 10 años.

Tres días después de llegar a la cárcel La Picota en Bogotá, visitó al dentista y fue emboscado por hombres con cuchillos y navajas, pero fue socorrido por los guardias. Una semana más tarde, los guardias lo despertaron y lo sacaron rápidamente de su celda, señalando que tenían información sobre un plan para dispararle con una pistola con silenciador mientras dormía. Luego que la Policía Nacional interceptó llamadas telefónicas que daban cuenta de un nuevo complot, fue enviado a confinamiento solitario en una cárcel de máxima seguridad ubicada en una deteriorada zona del centro de Bogotá. Duerme con una manta antibalas y un chaleco antibalas al lado de su cama, detrás de puertas a prueba de bombas. Guardias van a verlo cada hora. Como parte de su acuerdo con la fiscalía, dice que se ha convertido en testigo del gobierno y ayuda a investigadores a evaluar posibles casos contra el ex candidato Zuluaga y su estratega Hoyos. Las autoridades emitieron una orden para el arresto de Hoyos, pero según informes de la prensa colombiana él escapó a Miami.

Cuando Sepúlveda sale a reuniones con fiscales en el búnker, la sede central de la Fiscalía General de Colombia, viaja en una caravana armada que incluye seis motocicletas que atraviesan la capital a 60 millas por hora y colapsan las señales de teléfonos celulares a medida que transitan para bloquear el rastreo de sus movimientos o la detonación de bombas a lo largo del camino.

En julio de 2015, Sepúlveda se sentó en un pequeño patio central del Búnker, se sirvió un café de un termo y sacó un paquete de cigarrillos Marlboro. Dice que desea contar su historia porque la gente desconoce el alcance del poder que ejercen los hackers en las elecciones modernas o el conocimiento especializado que se requiere para detenerlos. “Yo trabajé con presidentes, personalidades públicas con mucho poder e hice muchísimas cosas de las que absolutamente ninguna me arrepiento, porque lo hice con plena convicción y bajo un objetivo claro, acabar las dictaduras y los gobiernos socialistas en Latinoamérica”, señala. “Yo siempre he dicho que hay dos tipos de política, la que la gente ve y la que realmente hace que las cosas pasen, yo trabajaba en la política que no se ve”.

Sepúlveda dice que se le permite usar una computadora y una conexión a internet monitoreada como parte de un acuerdo para ayudar a la Fiscalía a rastrear y alterar a cárteles de drogas empleando una versión de su software Depredador de Redes Sociales. El Gobierno no confirmó ni negó que tenga acceso a una computadora o el uso que le da a éste.

Sepúlveda dice que ha modificado el software Depredador de Redes Sociales para contratacar el tipo de sabotaje que solía ser su especialidad, entre otras cosas tapar los muros de Facebook y los feeds de Twitter de los candidatos. Utilizó su software para analizar 700 mil tweets de cuentas de partidarios de ISIS para aprender qué se necesita para ser un buen reclutador de terroristas. Sepúlveda dice que el programa ha podido identificar a reclutadores de ISIS minutos después de haber creado cuentas de Twitter y comenzar a publicar y espera poder compartir la información con Estados Unidos u otros países que luchan contra el grupo islamista. Una firma independiente evaluó muestras del código de Sepúlveda y determinó que eran auténticas y sustancialmente originales.

Las afirmaciones de Sepúlveda respecto a que operaciones de este tipo ocurren en todos los continentes son plausibles, dice David Maynor, quien dirige una compañía de servicios de control de seguridad en Atlanta, llamada Errata Security. Maynor dice que de vez en cuando recibe solicitudes para trabajos relacionados con campañas electorales. Le han pedido que su compañía obtenga correos electrónicos y otros documentos de los computadoras de candidatos, aunque el nombre del cliente final nunca es revelado. “Esas actividades ocurren en Estados Unidos, y ocurren todo el tiempo”, indica.

En una ocasión a Maynor se le pidió robar datos a modo de realizar un control de seguridad. Pero el individuo no pudo demostrar una conexión real con la campaña cuya seguridad deseaba poner a prueba. En otra oportunidad, un posible cliente le encargó un informe detallado sobre cómo rastrear los movimientos de un candidato cambiando el iPhone de un usuario por un dispositivo clonado e interceptado. “Por razones obvias, siempre rechazamos estas solicitudes”, indica que Maynor, quien no quiso nombrar a los candidatos involucrados.

Tres semanas después del arresto de Sepúlveda, Rendón fue obligado a renunciar a la campaña de Santos en medio de acusaciones en la prensa sobre cómo había aceptado 12 millones de dólares de narcotraficantes y se los había entregado al candidato, hecho que él niega.

Según Rendón, oficiales colombianos lo entrevistaron brevemente en Miami, donde reside. Dice que los investigadores le preguntaron sobre Sepúlveda y él les dijo que su papel fue limitado al desarrollo web.

Rendón niega haber trabajado con Sepúlveda de forma significativa. “Él dice que trabajó conmigo en 20 lugares y no, no lo hizo”, afirma Rendón. “Nunca le pagué un peso”.

El año pasado, medios colombianos señalaron que, según fuentes anónimas, Rendón trabajaba para la campaña presidencial de Donald Trump. Rendón dice que los informes son falsos. La campaña se acercó a él, pero los rechazó porque le desagrada Trump. “Según tengo entendido, no estamos familiarizados con este individuo”, señala la vocera de Trump, Hope Hicks. “No había escuchado su nombre, y tampoco lo conocen otros altos miembros de la campaña”. Sin embargo, Rendón dice estar en conversaciones con otra de las principales campañas presidenciales de Estados Unidos -no quiso decir cuál- para comenzar a trabajar con ellos una vez que concluyan las primarias y comiencen las elecciones generales.


La versión original en inglés la encuentras aquí.

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